ARTE

 LA GIACONDA, DE LEONARDO DA VINCI


También conocida como Mona Lisa, es la obra con más renombre de Leonardo Da Vinci y el cuadro más famoso del mundo. Hoy en día, la pintura se encuentra en el Louvre de París y su historia empezó entre los años 1503 y 1519 en Florencia, la ciudad italiana considerada la cuna del Renacimiento, donde Da Vinci pintó La Gioconda. Se dice que es un retrato de Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo, pero también se ha rumoreado que se trata de la madre de Da Vinci, Caterina, o incluso que es un autorretrato del pintor. La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su belleza, sino también en los misterios que la rodean.


Guernica, de Pablo Picasso


Lo primero que sorprende del Guernica es su extraordinario tamaño. Los 3,49 metros de altura por los 7,77 metros de ancho lo convierten en uno de los cuadros más grandes pintados por el artista malagueño. Un auténtico gigante que magnifica más aun si cabe la obra, una de las más importantes del siglo XX que es testigo del bombardeo alemán a la ciudad del mismo nombre que la pintura en 1937 y que provocó casi 2.000 muertes. Pablo Picasso deseaba retransmitir el horror, pero especialmente el sufrimiento de los habitantes españoles durante la guerra civil del país. El lienzo se mantuvo durante mucho tiempo en el MoMA de Nueva York, según el deseo del pintor y volvió a España en 1981.



La noche estrellada, de Van Gogh


La obra maestra del holandés fue pintada en 1889 por Van Gogh en el manicomio de Saint-Rémy, donde se recluyó hacia el final de su vida. De hecho, el lienzo parece reflejar su turbulento estado mental del autor postimpresionista en ese momento, ya que el cielo nocturno cobra vida con remolinos y orbes de pinceles aplicados frenéticamente que brotan del yin y el yang de sus demonios personales y de su asombro por la naturaleza. Según comentaba el artista en una de sus cartas a su hermano Theo, esta era la visión del pueblo que él contemplaba por la madrugada desde su ventana. La gran estrella iluminada de blanco, que el artista define como «la estrella de la mañana», es el planeta Venus según los expertos.



El Nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli


La obra fue pintada entre los años 1482 y 1485, en pleno contexto histórico del Renacimiento, tiempo en que se renovó la presentación de los mitos de la Antigüedad clásica. Mide 1,80 metros de alto y 2,75 metros de largo y su delicadeza es tal, que a primera vista pocos notan la desproporción del cuello de la diosa emergiendo en el mar. Para admirar esta obra de arte a detalle, hay que viajar a Italia, a la Galería de los Uffizi en Florencia.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡BIENVENIDOS!

¡Hola y bienvenidos a nuestro rincón creativo en la web! Aquí nos apasiona explorar el vibrante mundo del arte, la música, el cine y las ser...